Sobre la igualdad 28/11/2024
¿Sabías que, según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, nacemos todas las personas con igualdad de dignidad y derechos? Independientemente de nuestra nacionalidad, lugar de residencia, género, color de piel o religión, todas tenemos derecho a ser tratadas con respeto.
Pero, en la vida real, ¿eso es siempre así?
Aunque los derechos son para todos, en nuestro día a día encontramos muchos factores que influyen en cómo vivimos. Las instituciones, la cultura, la economía, la educación o las leyes pueden condicionar nuestro acceso a oportunidades y recursos. Estos elementos dependen a menudo de cómo somos percibidos y percibidas en la sociedad, y pueden generar desigualdades que nos atraviesan a nivel:
Pero, en la vida real, ¿eso es siempre así?
Aunque los derechos son para todos, en nuestro día a día encontramos muchos factores que influyen en cómo vivimos. Las instituciones, la cultura, la economía, la educación o las leyes pueden condicionar nuestro acceso a oportunidades y recursos. Estos elementos dependen a menudo de cómo somos percibidos y percibidas en la sociedad, y pueden generar desigualdades que nos atraviesan a nivel:
- Cultural
- Económico
- Educativo
- Legislativo
Ejemplo: Una persona puede tener mayores dificultades para encontrar trabajo sólo por su apariencia física, su origen o su religión.
A nivel laboral y por lo que refiere a igualdad de género, existen diferentes conceptos que hay que tener presentes:
BRECHA SALARIAL
Se trata de la diferencia salarial entre hombres y mujeres. No se refiere exclusivamente a una situación en la que un hombre y una mujer tengan el mismo puesto de trabajo y cobren sueldos distintos, sino que también contempla la tendencia a que las mujeres tengan un poder económico menor debido, por ejemplo, a trabajar a tiempo parcial por la dificultad de conciliación familiar. Otros factores que influyen pueden ser una autoinfravaloración de las propias capacidades a causa de estigmas sociales o una tendencia a ámbitos laborales socialmente menos valorados (como tareas de asistencia o enseñanza).
TECHO DE CRISTAL
Se refiere a los obstáculos y barreras invisibles con las que se pueden encontrar las mujeres o identidades disidentes en el ámbito laboral. Hablamos tanto de desigualdades de contratación justificadas con un posible embarazo, como de dificultad de acceso a puestos de poder por culpa de estigmas sociales, como de la posibilidad de sufrir acoso sexual en el propio puesto de trabajo... En definitiva, impedimentos basados en estructuras sociales y no en las capacidades de la persona.
ACOSO SEXUAL
Lo constituye cualquier comportamiento verbal, no verbal o físico (aunque no se haya producido de forma reiterada o sistemática), no deseado, de índole sexual, que tenga por objeto atentar contra la dignidad de la persona o crearle un entorno intimidatorio, hostil, degradante, humillante, ofensivo o molesto o que produce este efecto.
Este tipo de acoso puede darse entre personas del mismo rango (horizontal) o entre un/a mando y un/a trabajador/a (vertical).
El acoso puede tener un impacto muy negativo en nuestra salud tanto física como psíquica. Los efectos sobre la salud pueden ser:
A nivel laboral y por lo que refiere a igualdad de género, existen diferentes conceptos que hay que tener presentes:
BRECHA SALARIAL
Se trata de la diferencia salarial entre hombres y mujeres. No se refiere exclusivamente a una situación en la que un hombre y una mujer tengan el mismo puesto de trabajo y cobren sueldos distintos, sino que también contempla la tendencia a que las mujeres tengan un poder económico menor debido, por ejemplo, a trabajar a tiempo parcial por la dificultad de conciliación familiar. Otros factores que influyen pueden ser una autoinfravaloración de las propias capacidades a causa de estigmas sociales o una tendencia a ámbitos laborales socialmente menos valorados (como tareas de asistencia o enseñanza).
TECHO DE CRISTAL
Se refiere a los obstáculos y barreras invisibles con las que se pueden encontrar las mujeres o identidades disidentes en el ámbito laboral. Hablamos tanto de desigualdades de contratación justificadas con un posible embarazo, como de dificultad de acceso a puestos de poder por culpa de estigmas sociales, como de la posibilidad de sufrir acoso sexual en el propio puesto de trabajo... En definitiva, impedimentos basados en estructuras sociales y no en las capacidades de la persona.
ACOSO SEXUAL
Lo constituye cualquier comportamiento verbal, no verbal o físico (aunque no se haya producido de forma reiterada o sistemática), no deseado, de índole sexual, que tenga por objeto atentar contra la dignidad de la persona o crearle un entorno intimidatorio, hostil, degradante, humillante, ofensivo o molesto o que produce este efecto.
Este tipo de acoso puede darse entre personas del mismo rango (horizontal) o entre un/a mando y un/a trabajador/a (vertical).
El acoso puede tener un impacto muy negativo en nuestra salud tanto física como psíquica. Los efectos sobre la salud pueden ser:
- Psicosomáticos (físicos)
- Psíquicos (salud mental)
- Puede ser el causante de absentismo, desmotivación, aumento de errores...
Un factor muy importante para combatir desigualdades es el lenguaje; para poder vivir en una comunidad igualitaria y respetuosa con los derechos de todas las personas, es necesario tener presente que el lenguaje puede favorecer o dificultar la inclusión.
Es básico que nos comuniquemos con un lenguaje adecuado que no discrimine a las personas.
Para contribuir a consolidar la inclusión plena de los diferentes colectivos es necesario combatir actitudes negativas, siendo necesario que arraigue en nuestra sociedad una concepción de la diversidad libre de estereotipos y ajustada a la realidad.
En esta misión, las administraciones públicas, los centros educativos, los medios de comunicación y todos los agentes sociales que trabajan con personas tenemos un papel esencial.
Una comunicación que incluya y no excluya, libre de prejuicios y que sea respetuosa con los colectivos oprimidos y vulnerables, es esencial para poder existir de manera saludable.
Desde Grup Sural ofrecemos formaciones donde adquirir herramientas para prevenir, detectar y reaccionar ante situaciones de desigualdad. En nuestro catálogo puede encontrar cursos enfocados a la comunicación, la diversidad, el acoso sexual, el lenguaje... tanto en cuestiones de género como de racismo o capacitismo, entre otros.
Por un futuro más inclusivo, empezamos por formarnos.