El estado interno de escucha en la atención a personas usuarias de Servicios Sociales 20/11/2025
¿Qué es un estado interno?
A lo largo del día, de la semana, vivimos una multitud de estados internos. En un momento determinado podemos sentirnos contentos, felices, en otro momento podemos sentirnos vulnerables, taciturnos, animados, nerviosos, motivados, dispersos, concentrados, etc.
Un estado interno representa lo que una persona vive en un momento concreto, la sensación placentera o desagradable de una situación o momento en concreto. El estado interno se relaciona con la aceptación en el mundo: cómo se siente aquí y ahora, física y emocionalmente.
Distinguimos dos grandes categorías de estados internos: estados recursos y estados limitantes.
- Estados recursos | Son los estados internos óptimos, más adecuados para vivir una situación.
Por ejemplo, tener confianza en uno mismo a la hora de realizar una entrevista complicada si este estado de “confianza” le permite tener éxito en su intervención.
- Estados limitantes | Son los estados internos inadecuados para vivir una situación.
Por ejemplo, tener miedo a realizar una entrevista complicada, ese miedo hace que la intervención sea un fracaso.
No puede afirmarse de manera absoluta que haya estados internos “buenos” y “malos”.
Un estado que para una persona puede ser limitante; para otra puede ser un recurso válido.
Nuestra eficacia comunicativa está condicionada por nuestro estado interno. Hay estados que facilitan escuchar y otros que dificultan escuchar.
A lo largo del día, de la semana, vivimos una multitud de estados internos. En un momento determinado podemos sentirnos contentos, felices, en otro momento podemos sentirnos vulnerables, taciturnos, animados, nerviosos, motivados, dispersos, concentrados, etc.
Un estado interno representa lo que una persona vive en un momento concreto, la sensación placentera o desagradable de una situación o momento en concreto. El estado interno se relaciona con la aceptación en el mundo: cómo se siente aquí y ahora, física y emocionalmente.
Distinguimos dos grandes categorías de estados internos: estados recursos y estados limitantes.
- Estados recursos | Son los estados internos óptimos, más adecuados para vivir una situación.
Por ejemplo, tener confianza en uno mismo a la hora de realizar una entrevista complicada si este estado de “confianza” le permite tener éxito en su intervención.
- Estados limitantes | Son los estados internos inadecuados para vivir una situación.
Por ejemplo, tener miedo a realizar una entrevista complicada, ese miedo hace que la intervención sea un fracaso.
No puede afirmarse de manera absoluta que haya estados internos “buenos” y “malos”.
Un estado que para una persona puede ser limitante; para otra puede ser un recurso válido.
Nuestra eficacia comunicativa está condicionada por nuestro estado interno. Hay estados que facilitan escuchar y otros que dificultan escuchar.